La estructura de este musical respondia a los temas más populares de la música del renacimiento, representados y dramatizados por los mismos cantantes. Un conjunto de instrumentos antiguos (violas da gamba, cromornos, flautas de pico, mandora y otros) acompañan y enmarcan la puesta en escena, que traduce el espíritu de una taberna. De este modo transcurren canciones amatorias y picarescas, relatos de batallas y aventuras, cantos báquicos y serenatas. Todo comienza cuando dos pastores se unen a una “celebración” litúrgica, ocasión para apreciar en las voces “a capella” del grupo vocal de cámara todo el esplendor de la polifonía renacentista. A continuación las diferentes escenas se suceden en una peculiar y alegre taberna.
